Hace 20 años atrás tuve el honor de formar parte del equipo técnico que elaboro el Plan Estratégico Madryn Siglo XXI. Creíamos que Madryn podía ser una ciudad modelo del primer mundo y el Plan Estratégico la herramienta apropiada para lograrlo.

Creíamos que era posible “construir en forma dinámica, innovadora  y creativa una ciudad que maximice el desarrollo  turístico, industrial, portuario, agropecuario, y científico – tecnológico en equilibrio con la Naturaleza.

Creíamos que era posible “ser líder en programas de protección ambiental que aseguren el respeto  y cuidado del medio ambiente” 

Creíamos que era posible promover a Puerto Madryn como un lugar de oportunidades para vivir, trabajar y desarrollar las potencialidades de todos sus habitantes.

Creíamos que era posible “asegurar la gobernabilidad de la Comunidad utilizando la democracia participativa  como estilo canalizador de sus necesidades y aspiraciones” (1)

Madryn ingreso al año 2.000 con unos indicadores urbanos y sociales envidiables, sin ocupaciones ilegales de tierras, con una administración transparente que mensualmente le informaba a sus contribuyentes como se gastaba su dinero, con una planta de personal que no superaba el 0,8 % de la población y por si todo eso fuera poco…con un plan que había definido con fundamento profesional ejes estratégicos de desarrollo para un modelo de ciudad del primer mundo. 

Transcurridos 2 décadas, Madryn cada vez se parece más a una de las tantas ciudades intermedias del mundo subdesarrollado, que se definen por sus carencias y problemas sociales, por los obstáculos a las inversiones privadas, por el oscurantismo que rodea el gasto público, por su atraso en infraestructura, en fin…por su falta de certidumbre de futuro

Hoy no se sabe cómo se gasta el dinero de los contribuyentes ni cuántos empleados componen la planta de personal y mucho menos a que modelo de ciudad se aspira alcanzar -si es que existe alguno-. Según voceros oficiosos en Madryn hay unas 7.500 familias ocupando tierras ilegales y más allá de los discursos de ocasión la verdad contundente de los resultados dice claramente que la gestión de nuestros políticos en esta materia ha sido –sin duda- un fracaso o peor aún han sido cómplices a cambio de un puñado de votos. Esos mismos voceros oficiosos aceptan que las ocupaciones ilegales siguen tranquilamente en crecimiento al igual que el mercado negro que involucra. En fin, una fábrica de marginalidad.  

Ni la mejor ciudad ni la más linda puede ser construida desde la ignorancia. Despreciar el conocimiento profesional –y las experiencias valiosas- para planificar nuestra ciudad no es la mejor idea para ningún madrynense verdaderamente comprometido con ella, cualquiera sea su origen. 

En cambio, Si se quisiera realmente un futuro mejor para nuestra ciudad habría que comenzar a hablar de lo que no se habla:

  • ¿cómo se gasta nuestro dinero público?,
  • ¿cuál es el modelo de ciudad al cual aspiramos?,
  • ¿cuál es el grado real de eficiencia de nuestra administración municipal?,
  • ¿cómo medimos la buena (o mala) gestión?,
  • ¿cómo se toman las decisiones públicas?, ¿son el resultado de un debate profesional o un simple capricho del político de turno?

Nunca el destino de una ciudad puede estar subordinado al destino de la carrera política de un gobernante. Tampoco el contar con bellezas naturales únicas libera de caer en el subdesarrollo más penoso.

Veinte años después, tal vez el mayor desencanto está dado por la falta de una preocupación seria de los madrynenses por cambiar ese destino de subdesarrollo y por el contrario ver cómo se sostiene un discurso oportunista y engañoso que evita debatir y resolver los problemas profundos de la ciudad. 

Sin duda el camino al subdesarrollo está impecablemente pavimentado con  esos discursos, que nuestros medios de difusión multiplican sin cuestionar.  

  1. La experiencia se extendió durante más de 3 años (1.996 – 1.999) de intenso trabajo que involucro a más de 500 vecinos reales que invirtieron más de 3.500 horas de su tiempo en trabajo efectivo.
  2.  Visión del Plan Estratégico Madryn siglo XXI

Acerca del autor

Desde 1.983 hasta la fecha desarrolla su actividad profesional en la ciudad de Puerto Madryn, orientada básicamente a Proyecto y Dirección de Obras Edilicias y Urbanizaciones en el ámbito privado, mientras que en el ámbito público se desempeñó en la Secretaria de Obras Públicas municipal, alcanzando el máximo nivel de responsabilidad en los años 1.993 a 1.999, en cuyo período se elaboró el Plan Estratégico Madryn Siglo XXI, asumiendo la responsabilidad de redactar el Plan Urbano Integral, el cual fue elevado al Concejo Deliberante en Octubre de 1.999.
En la actualidad su actividad laboral esta exclusivamente orientada en la actividad privada y ha sido elegido por sus colegas como Presidente del Distrito 4 del Colegio Profesional de Arquitectos de la Provincia del Chubut para el período 2013 y 2014. Fue Presidente del Consejo Superior del Colegio de Arquitectos del Chubut en el periodo Octubre de 2016 al 31 de Octubre de 2018. En el mismo período fue miembro de la Federación Argentina de Entidades de Arquitectos.
Miembro Fundador del Centro de Estudios Históricos y Sociales de Puerto Madryn, ocupando la presidencia del mismo en 2 oportunidades.
Desde el año 2.000 ha contribuido al debate público para la construcción de la sociedad, la cuidad y la región a través de múltiples notas de opinión desde una perspectiva local.
Editor responsable de la Revista Candelario en versión digital (www.candelario.com.ar)