Madryn no es solo un lugar. Es una idea. Es un modo de vivir. La construcción de nuestra Ciudad tuvo como base valores y costumbres que unieron a los madrynenses. Hoy esos valores están desapareciendo. ¿Qué nos espera después de las elecciones?

Madryn ha crecido al impulso de gentes llegadas de muy diversos lugares. Cosmopolita desde su origen, todos han venido de otra región del mundo, algunos fueron nuestros abuelos o bisabuelos. Otros llegaron ayer. Todos llegaron con sus ideas y costumbres. Sin embargo las diversidades de origen desaparecían bajo el manto de un común denominador de ciertos valores sobre cuya base se construyó nuestra ciudad y nuestras vidas.

En el inicio prevalecieron los valores, ideas y costumbres de los inmigrantes europeos. El plan de la compañía inglesa del ferrocarril materializado por el trazado del Ingeniero Allan Lea organizo el territorio y sobre esa disposición los inmigrantes ordenaron sus vidas de acuerdo a muy claros y sencillos valores, tales como la cultura del trabajo, el esfuerzo, la honestidad, el ahorro, el respeto a las reglas y a las personas.

Rápidamente nacieron la sociedad italiana, la sociedad española y la sociedad cosmopolita confirmando la vocación de unirse para enfrentar desafíos mayores que individualmente no podían cubrir. 

Con diferentes matices, esas ideas y valores fueron centrales en la construcción de nuestra ciudad y en la construcción de un modo de vida local. La transparencia en los procedimientos públicos era una sana costumbre. Nada había que resaltar. Era simplemente el comportamiento normal. Pero también hay que decir que poco a poco fueron creciendo fuertes presiones de algunos sectores de la Comunidad que buscando prebendas y posiciones de privilegio, combatían aquellos claros y sencillos valores, desacreditando a personas y proyectos con el único fin de arrebatar alguna ventaja personal. El manto de comunes valores que sostuvieron esta comunidad paulatinamente se perdió.

El concejo ya no es de los vecinos, es de representantes de partidos politicos que sin debate votan los intereses que representan, muchas veces lejanos a los valores y constumbres de los madrynenses.

En los últimos 20 años ese proceso se acentúo. La cultura corporativa ha ido desplazando a la cultura del trabajo, la honestidad esta devaluada frente al oportunismo y el ocultamiento, el esfuerzo pierde espacio frente a la complacencia de la corriente conformista, la mentira disfrazada de verdad gana espacio, se difunde en los discursos de campaña de nuestros políticos, la libre opinión está condicionada…en fin, la mediocridad nos inunda.

Hay quienes afirman que las próximas elecciones suponen una oportunidad para recuperar aquellos valores perdidos, pero el interrogante es si realmente los madrynenses queremos recuperar esos valores.

En verdad las elecciones no cambiaran nadaEl camino de las elecciones seguramente nos llevara a más de lo mismo. No importa el resultado, seguiremos chapaleando en la mediocridad. Mientras los madrynenses permanezcamos como simples espectadores, la ciudad seguirá perdiendo calidad de vida y oportunidades de desarrollo. Pagar nuestros impuestos sin preocuparnos como se gasta y en que se usa nuestro dinero, tolerar el maltrato de nuestros políticos y funcionarios públicos, aceptar verdades mentirosas,  disimular que existen cientos (¿o miles ya?) de punteros políticos pagado con el dinero de los contribuyentes, consentir la corruptela cotidiana son conductas complacientes e irresponsables de nosotros, contribuyentes madrynenses.

Los candidatos seguirán con sus discursos oportunistas afirmando que van a defender los intereses de los madrynenses frente a las maldades de los “otros”… y ni Usted ni yo le vamos a creer.

Somos los propios madrynenses quienes tenemos que salir de esta posición tan cómoda como censurable de no ser responsable de nada…y quejarse de todo. Nada va a cambiar si nosotros no hacemos nada.

Acerca del autor

Desde 1.983 hasta la fecha desarrolla su actividad profesional en la ciudad de Puerto Madryn, orientada básicamente a Proyecto y Dirección de Obras Edilicias y Urbanizaciones en el ámbito privado, mientras que en el ámbito público se desempeñó en la Secretaria de Obras Públicas municipal, alcanzando el máximo nivel de responsabilidad en los años 1.993 a 1.999, en cuyo período se elaboró el Plan Estratégico Madryn Siglo XXI, asumiendo la responsabilidad de redactar el Plan Urbano Integral, el cual fue elevado al Concejo Deliberante en Octubre de 1.999.
En la actualidad su actividad laboral esta exclusivamente orientada en la actividad privada y ha sido elegido por sus colegas como Presidente del Distrito 4 del Colegio Profesional de Arquitectos de la Provincia del Chubut para el período 2013 y 2014. Fue Presidente del Consejo Superior del Colegio de Arquitectos del Chubut en el periodo Octubre de 2016 al 31 de Octubre de 2018. En el mismo período fue miembro de la Federación Argentina de Entidades de Arquitectos.
Miembro Fundador del Centro de Estudios Históricos y Sociales de Puerto Madryn, ocupando la presidencia del mismo en 2 oportunidades.
Desde el año 2.000 ha contribuido al debate público para la construcción de la sociedad, la cuidad y la región a través de múltiples notas de opinión desde una perspectiva local.
Editor responsable de la Revista Candelario en versión digital (www.candelario.com.ar)