Hay muchos memes dando vuelta que emulan la actitud de: «Esto me gusta, esto no me gusta». Y aplicarían para las fotos que se publican en las redes sociales con personas cerca de fauna salvaje. Viva y muerta.


Hace unos días encalló una ballena jorobada en las costas de Comodoro Rivadavia. La noticia no fue el hecho, sino que se acercaron un buen número de comodorenses a sacarse fotos con el animal muerto.

En Madryn lo hemos hecho habitualmente. Recuerdo de chiquito querer acercarme lo más posible y tocar alguna ballena muerta, o el famoso cachalote. Y hay cientos de fotos que documentan que es algo que se ha hecho históricamente.


Pero, cuando era nene no existían los smartphones, ni las redes sociales, ni estaba instaurada la «cultura selfie». Y hoy si. Y por eso muchas personas con sus hijos e hijas se sacaron fotos, tocaron a la ballena muerta y hasta hubo osados que se subieron arriba o se metieron adentro de la boca.


Meme: «Está mal, no me gusta».


Ahora bien, se promociona en redes sociales y medios masivos de comunicación, lo venden las operadoras, se enorgullecen los funcionarios, que en Madryn se puede hacer un bautismo con lobos marinos y estar tan, pero tan cerca que el turista puede tocarlos y hasta…¡darles besitos!


Meme: «Está bien, me gusta».


¿Qué diferencia una foto de la otra?


La primera escena no deja de ser condenada, sancionada moralmente, criticada por los medios masivos. Las personas que se tomaron las fotos han sido tratadas de imbéciles, idiotas, imprudentes, malos padres y siguen las firmas. Y llamaron a científicos para seguir agitando el miedo por las «infecciones», las enfermedades, las zoonosis, que podrían haberse contagiado.


¿Y con los lobos marinos? Selfie, risas, likes y #NaturalezaMuyCerca #NaturalezaSinLímites


Lo que diferencia a las dos escenas es que si pagás accedés a besar a un lobito. Te lo permiten. Pero si no podes pagar y querés tu foto al lado, arriba o adentro de un monumental mamífero marino, sos lo peor de la sociedad.


Hay que educar. ¡Claro que hay que educar! Un animal muerto es potencialmente peligroso. Pero un animal salvaje vivo también.

En mi monólogo de standup digo: «Qué pasaría si las ballenas tuvieran un coronavirus, y respira sobre las 60 personas que la fueron a ver en una lancha ahí, pegadita al animal. ¡Puerto Madryn sería otra Wuhan!”

Esto si me gusta! Excursión paga para turistas en Puerto Madryn - Foto tomada de Madryn travel.


Además de educar y comunicar los riesgos de acercarse a un animal muerto, hay que hacerlo respecto a que ya no se sostiene la forma en la que nos relacionamos con nuestro ambiente. Todo lo queremos tocar, intervenir, usar, apropiárnoslo. Yo mismo tuve que amenazar con denunciar a una familia que estaba subiendo a un piche a la camioneta en El Doradillo.


El que se enoja pierde. No nos indignemos. No juzguemos. Entendamos que nuestra cultura está trágicamente en su ridículo ocaso y urge hacer algo distinto a lo que veníamos haciendo. En todo sentido.


No concienticemos a nadie. Ningún mensaje cambia la conciencia de nadie hoy. Lo que modifica los hábitos es la cultura. Construyamos una nueva cultura de vínculo con lo vivo. Dejemos decir que la naturaleza nos rodea. Somos parte de la vida en este planeta. Y ni hablar, abandonemos urgentemente las pantallas y sus mensajes de odio y decepción.


Escuchemos, entendamos, hagamos

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