Este interrogante expresado al mismo tiempo como afirmación -atribuido a Williams Shakespeare- ilustra claramente la idea que sostiene esta columna de opinión de Candelario.

Se trata de asumir que la ciudad está en permanente construcción por la acción colectiva de sus habitantes, que trasciende lo que cada uno puede hacer individualmente –sin importar el lugar que ocupe en la sociedad- pero que la sumatoria de todas ellas en el transcurrir del tiempo van produciendo la ciudad como lugar y espacio único e irrepetible para la vida de sus habitantes.

Por eso es que no hay 2 ciudades iguales, como no hay 2 personas iguales ni 2 comunidades iguales. Pero lo que sí me apresuro a afirmar es que está claro que su desarrollo así como la calidad de vida de sus habitantes estarán muy condicionados por el tipo de ciudad que producen.

Madryn es nuestra ciudad, la cual construimos permanentemente, consciente o inconscientemente, por acción o por omisión. Entonces, podemos decir que tenemos la ciudad que nos merecemos, la que supimos levantar, para bien o para mal, con sus aciertos y sus limitaciones.

¿Podemos hacerlo mejor? Claro que sí. Por ese motivo existe esta página de opinión.

El mundo actual nos ofrece excelentes ejemplos de Comunidades cuyos habitantes han producido a lo largo del tiempo una ciudad que les ofrece enormes posibilidades de desarrollo económico y humano, donde la vida es más sencilla, placentera y el estándar de calidad es envidiable si la comparamos con nuestra vida cotidiana.

Invito al lector a consultar la encuesta de la fundación Mercer que anualmente establece un ranking con las ciudades con mejor calidad de vida del mundo y especialmente a detenerse a revisar cada uno de los 39 criterios que utiliza esa fundación para determinar la posición de cada ciudad.  Me apresuro a señalar que no va a encontrar ciudades de las grandes potencias mundiales (EEUU, Rusia, China) en los primeros 15 puestos. Pero en cambio va a encontrar ciudades muy diversas, tanto en tamaño como en latitud, historia y economía. Seguramente también le sorprenderá que no sean ciudades que tienen grandes recursos naturales para su desarrollo.

En cambio, ¿Qué tienen en común? Muy sencillo. Han imaginado su futuro. El que les gustaría alcanzar. Y para ello han elaborado un plan, luego unas estrategias para alcanzar ese futuro en un tiempo determinado y unas claras reglas de convivencia sostenidas en el tiempo más allá de los mezquinos intereses sectoriales y los cambios de turnos políticos. Esas Comunidades han asumido que la ciudad es un tema de sus habitantes y no de sus políticos. En todo caso sus políticos tendrán que guiar su acción política en orden a alcanzar los objetivos del Plan.  

Podemos expresar de mil maneras nuestra mayores muestras de afecto y cariño a nuestra ciudad (seguramente todas muy sentidas y sinceras), pero queda claro que nuestro Madryn nunca podrá formar parte de la liga de esas ciudades (y los madrynenses gozar de sus beneficios de vida placentera, desarrollo económico y humano) si no comenzamos a transitar el camino que ellas han transitado.

Desde esta columna de opinión entendemos que nunca es tarde para re – iniciar ese camino que alguna vez se comenzó a transitar, pero –lamentablemente para los madrynenses- la miopía de quienes tuvieron la oportunidad de continuarla, impidieron su continuidad.

Desde ésta columna de opinión iremos contribuyendo al debate de ideas en esa dirección y aunque resulte muchas veces desesperanzador, buscaremos compararnos con aquellos que nos ofrecen ejemplos de ciudades modelos, que nos permitan expandir nuestro horizonte de ciudad futura.

Acerca del autor

Desde 1.983 hasta la fecha desarrolla su actividad profesional en la ciudad de Puerto Madryn, orientada básicamente a Proyecto y Dirección de Obras Edilicias y Urbanizaciones en el ámbito privado, mientras que en el ámbito público se desempeñó en la Secretaria de Obras Públicas municipal, alcanzando el máximo nivel de responsabilidad en los años 1.993 a 1.999, en cuyo período se elaboró el Plan Estratégico Madryn Siglo XXI, asumiendo la responsabilidad de redactar el Plan Urbano Integral, el cual fue elevado al Concejo Deliberante en Octubre de 1.999.
En la actualidad su actividad laboral esta exclusivamente orientada en la actividad privada y ha sido elegido por sus colegas como Presidente del Distrito 4 del Colegio Profesional de Arquitectos de la Provincia del Chubut para el período 2013 y 2014. Fue Presidente del Consejo Superior del Colegio de Arquitectos del Chubut en el periodo Octubre de 2016 al 31 de Octubre de 2018. En el mismo período fue miembro de la Federación Argentina de Entidades de Arquitectos.
Miembro Fundador del Centro de Estudios Históricos y Sociales de Puerto Madryn, ocupando la presidencia del mismo en 2 oportunidades.
Desde el año 2.000 ha contribuido al debate público para la construcción de la sociedad, la cuidad y la región a través de múltiples notas de opinión desde una perspectiva local.
Editor responsable de la Revista Candelario en versión digital (www.candelario.com.ar)